Comienza a admirar a quienes nunca admiras.

 

Estamos tan acostumbrados a adorar a las víctimas de todo mal que es eso lo que más atraemos a nuestras vidas: malestar.

 

¿Por qué? Porque ahí donde pones tu atención es donde el Universo cree que está lo que deseas.

 

Como siempre te digo, ¿por qué darías tu atención a algo que no deseas?

 

Sólo los humanos podemos actuar tan erradamente.

 

Dedicamos muchas horas en honrar a quienes sufren.

 

No nos detenemos a pensar que cada uno ha creado su presente y que nada tiene de digno sufrir, es simplemente vivir el presente que hemos creado en el pasado.

 

Salir adelante en la vida, como suele decirse, no es más que superar los obstáculos que nosotros mismos hemos creado en un pasado en cual no entendíamos que teníamos el poder de crear nuestro camino. Creíamos en un Dios separado de nuestros espíritus, bueno y malo, un Dios castigador. Creíamos en la mala y buena suerte.

 

Hoy, leyendo una publicación en Facebook de alguien que conozco, una persona que está viviendo una situación dura con un hijo, he notado que las personas la saludan con admiración y la alientan. Claro que esto no me parece mal, es decir, trato de no poner valores en mi juicio. Pero sí me he quedado pensando… ¿por qué siempre estamos poniendo en un altar a los que sufren? ¿por qué no honramos a aquellos que simplemente han tenido el valor de hacer lo que se les cantaba las pelotas?

 

¿Será que quienes no se animan a hacer lo que se les canta se ven reflejados en quienes sufren vidas que no desean? ¿Será que creemos con todas nuestras fuerzas que es mucho más posible que nos suceda algo desgraciado, como a esos que admiramos, y no algo grandioso, como lo que deseamos?

 

¿Serán esos algunos de los motivos por los cuales celebramos a quienes sufren?

 

No tengo respuestas cerradas aún. Pero sí les propongo que, poco a poco, vayan cambiando el objetivo de su admiración, que piensen siempre que cada ser en este mundo ha creado el presente que está transitando y que sólo él tiene el poder para modificarlo.

 

Si desean que sus vidas sean más agradables pongan atención a quienes hacen lo que se les canta.

 

Por ejemplo esta pareja, que dejó de lado una vida sentenciada al aburrimiento de una ciudad y se fueron por el mundo a trabajar de lo que sea y conocer más humanidad.

 

¿Cuántas veces escucharon a cuántas personas decir “un día mando todo al carajo y me voy a recorrer el mundo”?

 

Bueno, estos dos lo hicieron.

 

Enfoquemos en estas experiencias y mejores experiencias vendrán a nuestras realidades.

 

(María Van)
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