Transformar la Relación con Mamá ®

 

El primer paso hacia el bienestar:

 

Durante años de escuchar en sesiones a personas de diferentes partes del mundo y con distintos conflictos emocionales y diagnósticos (conflictos emocionales biologizados), he llegado a la conclusión de que en mucho más del noventa por ciento de los casos el origen de todo conflicto, de toda traba en la vida y de toda enfermedad se encuentra en la infancia o adolescencia, en la relación con los padres y en especial con la figura materna.

¿Por qué con mamá en particular?

Desde nuestra primera intención de experimentar este plano físico y co-crear materia con quien será nuestra madre biológica (la vía para llegar a este mundo) comenzamos a acumular sombra (o información  inconsciente) y al nacer ya sufrimos todos, en mayor o menor medida, carencias biológicas que impactan en nuestras emociones hasta la adultez. Desde nuestra gestación hasta (aproximadamente) los ocho años de edad compartimos campo emocional con nuestra madre, por eso siempre decimos: “Papá pudo ser lo peor o lo mejor del mundo pero lo que impacta en la vida de un niño o niña es qué ha hecho mamá en relación a ese padre.”

“¿Pero y si mi problema es que no tengo deseo sexual con mi esposo? ¿Pero y si lo que me pasa es que no logro quedar embaraza? Pero, María, lo que me sucede es que no encuentro mi misión en esta vida, ¿qué tiene que ver mi madre con eso?”

Las personas comienzan contándome sus dolencias desde otros lugares, desde el presente.; Describen problemas de pareja o laborales, se encuentran en carencia económica o con dificultad en la relación con sus hijos, dudas existenciales, enfermedades o fobias sociales. La mayoría cree que su conflicto está relacionado con un presente que no los contenta y que si algo o alguien cambiara en el presente su vida mejoraría. Pocos imaginan que en la relación con sus padres y en particular con su madre está la respuesta a todo lo que les sucede en el presente.

En la mayoría de los casos de sobrepeso hay un conflicto con la madre en el hoy. En la mayoría de los problemas de carencia económica o fracaso profesional hay un problema en la relación con mamá hoy. En la mayoría de los casos de parejas rotas o familias divididas hay un problema de la madre de esa familia con su propia madre en el hoy. En la mayoría de los diagnósticos físicos hay una base emocional que, luego de indagar, termina indicando un conflicto con la madre en el hoy.

Algunas personas me dicen: “Pero, María, mi madre y yo nos llevamos muy bien.” ó “Yo no veo a mi madre hace más de diez años, ¿en qué puede estar afectándome?” ó “María, mi madre falleció hace tiempo…”

El conflicto que buscamos identificar con este método no es la relación actual con la madre del consultante sino la relación que ha quedado establecida de determinada manera a nivel inconsciente. Por eso, no es importante para este método que mamá esté viva o fallecida, que haya buena relación o pésima, que se tenga contacto o no. Lo importante es a nivel inconsciente y viene de larga data.

¿Y entonces por qué el conflicto es con mamá en el hoy?

Bien, porque esa relación que ha quedado establecida de forma tóxica desde la infancia sigue condicionando la mirada de la vida toda hasta el presente. Cuando una persona no ha transformado esa relación, no ha hecho consciente lo guardado en su sombra y no ha transmutado, sigue cargando como un condicionamiento esa mochila y aparecerá una y otra vez en su vida hasta que aprenda la lección al fin.

¿Cuáles son esas mochilas?

Programas limitantes. Programa de violencia, maltrato o destrato. Programa de abuso. Programa de clandestinidad. Programa de no tener hijos…

Estos programas se originan en la primera infancia, la infancia o adolescencia y los programas piden ser alimentados desde el inconsciente hasta que son transmutados. Esto es lo que hacemos con el método “Transformar la relación con mamá”.

¿Cómo surgió este método? ¿Quién lo inventó?

Este método fue canalizado (recibido por inspiración como información del campo cuántico) por mi (María Van). Luego de años de trabajar como entrenadora en Ley de la Atracción en sesiones con consultantes que buscaban aprender a crear deliberadamente y concretar sus sueños pero se veían detenidos por algo que no podían comprender. Al encontrarme una y otra vez con estas trabas en las vidas de los consultantes comprendí que debíamos ir primero a la infancia a ver qué estaba dificultando el proceso. Trabajé años en sesiones de coaching individuales que en su momento podían durar hasta dos o tres meses hasta que un día me dije que debía haber otra forma más práctica y rápida que no causara tanto sufrimiento en el consultante al forzar su mente a recordar y revivir una y otra vez esos eventos dolorosos. Así fue como, luego de pedir asistencia, fui recibiendo claramente este método que en un principio probamos en modalidad individual, luego descubrimos que en grupo fluía mucho más rápido.

¿Pero qué sucede si tengo pocos recuerdos o casi ninguno de mi infancia o me causa dolor recordar?

En este método no es tan importante lo que el consultante recuerde ya que lo que se recuerda conscientemente es muy poca información y está condicionada por nuestros juicios en el hoy, por el cuento que hemos ido armando de nuestra historia. Lo que hacemos es buscar información en una zona mucho más amplia, enorme: el inconsciente o la sombra.

¿Cómo lo hacemos?

Utilizamos los tiempos paralelos, basados en la filosofía cuántica, para ir al pasado y contactar con esa niña o niño que fuimos, pararnos en sus pies para que nos de la información que necesita ser transmutada y nombrar lo no nombrado o renombrar lo mal nombrado, detectar programas, creencias y transmutarlos.

¿Y es eso posible?

Absolutamente sí. Todos tenemos la capacidad de entrar en tiempos paralelos a través de un simple estado meditativo que explicamos detalladamente en el curso y yo (María) pongo a disposición de cada consultante mi canal (mediunidad) para ayudar a entrar en esas zonas y acompaño a cada uno a adentrarse en su historia para obtener la información. A la vez, Karla Chavira, lleva un acompañamiento psicológico en paralelo para observar los avances que cada consultante va haciendo.

Muchas personas creen que al tener una madre ya fallecida el problema original se ha resuelto y no es así ya que la información es energía y la energía no muere, el programa sigue activo y hay que transformarlo o seguirá pasando de generación en generación.

Cuando comenzamos el ciclo de transformar la relación con mamá apreciamos a la mujer en su rol de creadora, dadora de vida y transformadora de la propia vida y la de sus hijos. Llegamos a comprender por qué una madre impacta en la vida de sus hijos para siempre desde el punto de vista biológico, psicológico y emocional.

¿A quién va dirigido este método?

A todos ya que todos tenemos madre, aunque nos haya abandonado al nacer o ya no esté físicamente. Más allá de la percepción que tengamos hoy sobre nuestra madre y la relación con ella. No es necesario tener una relación conflictiva con la madre. En muchos casos los consultantes por diferentes conflictos no han sabido detectar la toxicidad en la relación con sus padres y sin embargo en su infancia encontramos las respuestas.

¿Cómo se realiza el método?

Es un ciclo con etapas muy definidas. Trabajamos en espejo en grupos muy reducidos en modalidad online durante tres semanas en las cuales tenemos cuatro sesiones grupales cerradas de una duración aproximada de dos horas cada una donde yo contacto con la información que cada consultante trae en su propio campo emocional a través de la canalización. Y doy un acompañamiento individual en paralelo por escrito. Indicamos tareas específicas y respondemos a cada consulta personal ya que cada historia es un mundo diferente.

Observamos ejemplos de casos reales para comprender cómo la madre que hemos tenido llega a afectar nuestra relación hoy con otras personas, nuestra elección de la pareja, nuestra forma de trabajar, de generar o no dinero, de elegir amistades, de escoger profesiones, de ser padres, etc…

En nuestra última sesión del ciclo explicamos cómo cerrar ese “portal cuántico” que abrimos hacia nuestra infancia y cómo continuar el trabajo de ampliar consciencia más y más para sintonizar con un bienestar sostenido en el tiempo presente y así crear un futuro donde todo lo que soñemos se consiga

¿Cuál es el objetivo?

Cambiar la percepción de la vida para dejar de sufrir, salir del rol de víctima y convertirse en creador de la propia vida.

Cuando una persona logra detectar sus programas limitantes y transmutarlos, se libera de la carga que su clan familiar le había heredado a nivel inconsciente y ya es libre para crear su realidad sin condicionamientos del pasado. Esto es madurar emocionalmente y empoderarse al sentirse dueño de la propia vida.

Si este método transformador resuena en tu interior no dudes en contactarnos para unirte al próximo curso. Por correo a [email protected] o por whatsapp.